• Adriana Romero

8 cosas que dejé de hacer para que la ansiedad no manejara mi vida




Este no es un artículo de autoayuda sobre la ansiedad. Este es un artículo de alguien que padeció ansiedad crónica durante 20 años, y sabe de primera mano lo que de verdad puede ayudar para que la ansiedad no sea lo que domine la vida, y de esa forma, poder llevar una existencia más plena y feliz.


Empecé con ataques de pánico en el año 2000, como si el cambio de siglo me hubiera traído también un mal que me acompaño hasta hace muy poco. Hice terapia de todo tipo, con psiquiatra, psicólogo del comportamiento, medicación, constelaciones familiares, tapping, ejercicio, respiración, y no sigo porque la lista es larga y me resulta frustrante entrar en detalle. Estoy convencida de que para muchas personas alguna o todas estas terapias han sido útiles de alguna forma, pero lo ÚNICO que a mí me ayudó, fue dejar de hacer lo que aquí les voy a enumerar.


Si alguien quiere, me cuenta y le puedo describir más en detalle alguno de los siguientes puntos, porque algo que realmente me motiva en la vida, es ayudar a las personas que sufren de ansiedad generalizada, fobia social, ataques de pánico y todo lo que de esto se deriva, y lo que procuro, es convertir esta experiencia en algo útil para ayudar a alguien que esté necesitando una luz.


1. Dejar de verme a mí misma como una persona con trastorno de ansiedad: no se trata de negarlo, se trata de empezar a cambiar el discurso interno hacia la condición. Quitarte la etiqueta es FUNDAMENTAL

2. Negar lo que ocurre. No te pongas la etiqueta, PERO reconoce lo que te pasa, acéptalo y no resistas a sentir: aunque suena contradictorio, gran parte del problema, más que todo al inicio, es evitar sentí lo que pasa, dormirlos síntomas de alguna manera, llenarse de trabajo, de rumba, de ruido. Créeme, tarde o temprano la condición se hará más fuerte y eventualmente se saldrá de control. Reconoce lo que te pasa, date tiempo, no te resistas, ACEPTA

3. Investigar en exceso mi condición. Hay que entender de qué se trata la ansiedad, las investigaciones y terapias que se han desarrollado, y ya. No quieras buscar todo el tiempo información relacionada con lo que sientes que te ocurre, te aseguro que lo que harás es llenarte de más miedo y dudas.

4. Verme como una víctima. Aunque la ansiedad es una condición que afecta todos los ámbitos, es necesario no verse como una víctima de la enfermedad. Tienes que saber y tener certeza que tienes todas las capacidades para sanarte y salir fortalecido de esta situación

5. Evitar las situaciones que he aprendido a percibir como desencadenantes de la ansiedad. ESTA DECISIÓN ES INDISPENSABLE PARA TU RECUPERACIÓN, pero debe hacerse paulatinamente. Te explico: en la medida que la ansiedad ha crecido, más y más situaciones se han convertido en desencadenantes de una crisis, o por lo menos así lo percibes tú. PERO ESO NO ES CIERTO: Hay una parte de tu cerebro, la amígdala, que se ha encargado, porque esa es tu función, de mantenerte en estado de supervivencia, y por tal razón, cada vez que sientes ansiedad o un ataque de pánico en una situación determinada, la amígdala se encarga de etiquetar esa situación como peligrosa. Por eso la ansiedad hace que cada vez hagamos menos cosas y nos sintamos más encerrados o limitados. Pero no son esas situaciones las que desencadenan un ataque o crisis, sino tu percepción de las mismas.

6. Ver la ansiedad como un asunto muy serio. De la ansiedad hay que aprender, entre otras cosas, a tomarse la vida con mucha más calma, a vivir con más presencia cada momento, y más que nada, a reírse de las situaciones de la vida, y de sí mismo. Ser más mable y compasivo contigo, trátate con amor y delicadeza, aliméntate con cuidado, date gusto, descansa. Se amoroso contigo y Ríete, de verdad funciona.

7. Beber en exceso, tomar drogas o tranquilizantes sin receta médica. NO rotundo. Un trago, un vino, un par de cervezas en un evento con amigos es un plan para disfrutar y pasarla bien. Pero tomar o medicarse sin guía profesional es la peor idea que puedes tener si quieres sanarte. Al principio parece que ayuda, pero muy a corto plaza, la situación se vuelve peor.

8. Esperar que un doctor, un terapeuta, o cualquier evento o estímulo externo te cure. No pongas en manos de nadie tu recuperación. Necesitas ayuda, pero solo tú, y tu guía interno pueden hacer que la ansiedad se cure por completo. Quienes hemos experimentado ansiedad tenemos una profunda herida interna de abandono, miedo, pérdida, falta de autoestima o pérdida de confianza y fe en la vida. Es necesario recorrer un camino muy personal de curación para salir delante de este proceso.


Estoy convencida de que la ansiedad es una oportunidad de crecimiento a todo nivel. Sé que cuando estás en medio de un ataque eso es muy difícil de aceptar, pero créeme, es cierto, y de la ansiedad puede salir lo mejor de ti. Acá estoy para ayudarte.

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2022